domingo, 23 de diciembre de 2007

La Realidad supera a la ficción

Llego hasta Dogmafobia siguiendo un enlace de Microsiervos sobre una recopilación de listas de lo mejor.
Como casi siempre que llego a un sitio que no conozco, después de leer el post enlazado, me doy una vuelta por el sitio a ver si me gusta y merece llegar hasta "marcadores".
Me encuentro con esta historia espeluznante sobre canibalismo donde la realidad supera a la ficción. ( Copio, pego y enlazo)

La tragedia del Mignonette predicha 46 años antes por Edgar Allan Poe
Diciembre 23, 2007 ·


Edgar Allan Poe publicó en 1838 La Narración de Arthur Gordon Pym (The narrative of Arthur Gordon Pym of Nantucket), la única novela de este escritor, que inicialmente apareció publicada por entregas en la ciudad de New York. En la novela se relata como cuatro supervivientes del naufragio del bergantín Grampus, tras varios días a la deriva, deciden asesinar y devorar a uno entre ellos para asegurar la supervivencia del resto:

[…] Cuanto todos nos hubimos tranquilizado, nos pusimos a mirar la nave que se alejaba, hasta que se perdió de vista. El tiempo empeoraba y soplaba un ligero viento. En el preciso momento en que el buque desapareció en el horizonte, Parker se volvió hacia mí con una expresión en la cara que me dio escalofríos. Tenía un aire de seguridad y entereza que nunca le había observado. Antes de que despegara los labios, yo tenía el pálpito de lo que iba a decirme. En una palabra, insinuó que uno de nosotros debía morir con el fin de salvar a los demás.

La victima final en la novela de Edgar Allan Poe fue, precisamente, el grumete de nombre Richard Parker:

[…] El rostro de Richard Parker me hizo comprender que yo me había salvado y que la muerte lo había elegido a él. Caí desmayado en el puente. Me recobré a tiempo para contemplar la consumación de aquella tragedia y la muerte de quien fuera su principal instigador. No ofreció la menor resistencia. Peters lo apuñaló por la espalda y cayó muerto instantáneamente. No quiero ser prolijo en la espantosa comida que siguió. Cosas así pueden ser imaginadas, pero las palabras carecen de fuerza para que la mente acepte el horror de su realidad. Baste decir que tras aplacar en alguna medida la espantosa sed que nos consumía, bebiendo la sangre del desgraciado, y de tirar al mar, por común acuerdo, las manos, pies, cabeza y entrañas, devoramos el resto del cadáver a razón de una parte diaria durante los cuatro imborrables días que siguieron, es decir, hasta el 20 del mes.

Curiosamente, en Julio de 1884, tres hombres y un joven grumete, de 17 años de edad, navegando en el yate Mignonette con destino Australia, sufrieron un percance y la embarcación terminó por naufragar. Tras 16 días a la deriva, marcados por el hambre y sed, dos de los náufragos decidieron asesinar y comerse al joven grumete, dado que éste no tenía familia a la que mantener y se encontraba ya cerca de la muerte, para así poder sobrevivir hasta que alguien los rescatase. Tras 19 días a la deriva, los tres supervivientes fueron encontrados y rescatados por el barco Moctezuma, siendo llevados de vuelta a Inglaterra.

Lo más sorprendente de este caso es que, al igual que en la novela de Edgar Allan Poe, el nombre del joven grumete del Mignonette era también Richard Parker.


La tragedia del Mignonette predicha 46 años antes por Alan Poe

1 comentarios:

DianNa_ dijo...

Hola Psiko, tu blog es muy interesante y esta historia me ha puesto los "pelos de punta".
También en los relatos de Julio Verne había una visión de futro , digamos , casi mágica.
Saludos y feliz año.

Silvia

Publicar un comentario

Es para mí un placer contar con tu opinión.
Gracias :)